Ojalá nunca llegue ese día.
Ese día en que el mundo deje de girar, en el que todo se suspenda para siempre.
Ese dia en el que mi corazón pare de latir, porque ya no va a tener motivos para hacerlo.
Doy mis tesoros mas preciados, mis mas oscuros secretos,
las vanidades mas profundas, y los sentimientos mas nobles.
Doy lo que mas quiero a cambio de lo que mas amo.
Sacrificio, si es necesario. Todo pero todo lo cambio.
Muchos no entenderán mis razones aunque las explique una y otra vez.
Pero hay un par de ojitos que alumbran mi andar.
y... ojalá nunca se vayan a cerrar.
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