martes, 16 de septiembre de 2008

Su piel

Me acosté recién.
Al lado de él.
No tengo sueño.
El sí.

Se duerme lentamente.
Se duerme profundamente.
Y comienza a roncar.

Acaricio su espalda.
Sus brazos, su cara.
Su cuerpo.

Su piel… esa piel que cuando se roza con la mía logra llevarme hasta lo más alto del cielo.
Me extasía de amor, me supera, logrando abandonar la tierra, el mundo… viajando a través del tiempo.

Su piel, su energía… es este amor que nace, como la flor que crece en el pantano… llena de barro, pero tan hermosa… tan pura…. Tan pura como la inocencia de un niño, que se pone a jugar… es que cuando yo te miro, nuestro amor es tan puro, que nos hace regresar a aquella lejana infancia, rompe con el tiempo, logrando la eternidad…

Así, nuestro amor se vuelve inmortal.

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