Por tantas ganas de hacerlo bien
(odio perder)
Por tantas ganas de no equivocarme
(yo no pido perdón)
Dí tantas vueltas sin sentido
y equivoqué el camino.
Me dormí al volante de esta ruta desierta.
O perdí el mapa que jamás tuve.
¿Y desde cuándo dejé de sentir?
¿desde cuándo dejé de vivir?
No lo sé... pero
Nunca es tarde para volver a empezar...
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